Señales

dos-manos-blanco-y-negro

Apaga la luz, cierra los ojos
se sienta en la cama con las piernas cruzadas, desnuda y palpitante,
esperando a que él llegue, con esa paz oceánica,
a aplacar ese calor que casi duele.

Pone el dorso de la mano sobre su frente
y puede predecir su sonrisa junto a la frase que se ha convertido en una realidad juguetona: “siempre estás hirviendo”

Mira ese dichoso fragmento de sábana que quedó impregnado de sus olores y sudores compartidos,
tensa los brazos, se agarra del hierro,
busca entre sus recuerdos su mirada desafiante y su actitud mandona,
la dulce agonía de sus labios le avisa de la imperante necesidad de que llegue
y le aciclone lo segundos de éxtasis.

Abre los ojos,
todo allí son señales suyas,
así que, decidida, envía las de ella.

Anuncios

Acerca de Gia

Toma de mí, todo... Ver todas las entradas de Gia

Quiero conocer tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: