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Ella no sabe

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“Tú me recuerdas las calles de la Habana Vieja” (SR)

Ella no sabe…
que mientras duerme
tú y yo nos rompemos en historias
desafiando cualquier límite
real, geográfico, espiritual, imaginario.

Ella no sabe, (¿o sí?)
pero mientras añora tus pies desandando su piel
tú lames mis aceras
cubriéndolas de lascivia.

Ella no sabe (¿o sí?)
pero mientras te busca, sueña, reclama
tú te pierdes por todas mis esquinas
náufrago de caricias
y me conquistas.

Ella-la ciudad-no sabe
de este romance tibio entre tú, yo y el tiempo nuevo.


Señales

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Apaga la luz, cierra los ojos
se sienta en la cama con las piernas cruzadas, desnuda y palpitante,
esperando a que él llegue, con esa paz oceánica,
a aplacar ese calor que casi duele.

Pone el dorso de la mano sobre su frente
y puede predecir su sonrisa junto a la frase que se ha convertido en una realidad juguetona: “siempre estás hirviendo”

Mira ese dichoso fragmento de sábana que quedó impregnado de sus olores y sudores compartidos,
tensa los brazos, se agarra del hierro,
busca entre sus recuerdos su mirada desafiante y su actitud mandona,
la dulce agonía de sus labios le avisa de la imperante necesidad de que llegue
y le aciclone lo segundos de éxtasis.

Abre los ojos,
todo allí son señales suyas,
así que, decidida, envía las de ella.


Fuga

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Ella le prometió que le regalaría ese momento
Esa primera vez nunca experimentada.
En la luna, en otro mundo, en el rincón más pequeño.
bastaba con que él estuviera allí para, simplemente,
emborracharla,
de luz.


Debajo del cielo, encima del mundo

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Ellos saben que no hay distancia posible entre una mariposa y el jardín de sus labios,
que los latidos están vivos en cada latitud donde comparten sueños y nostalgias.

Que en cualquier esquina del tiempo y de la geografía donde existen
están pensándose, acariciando sus mejillas,
saboreando la dulce panacea de sus dedos mojados dibujando el deseo,
deshaciéndose en cada abrazo compartido.

Ellos saben,
se escuchan, se sienten…
!lo suficiente para seguir soñando con inundarle a la vida cada segundo!

 


La guerra de los mundos II

aleksandra_women_black_and_white_11Le confesó que aquel libro había sido su más cercana incursión al singular planeta rojo.
Él era de este mundo, terrenal, racional,
donde incluso la pasión debe tener cierto orden lógico.
Pero no contó con encontrar una marciana en la tierra,
que le invadió los sentidos y le invitó a conquistarla.
La obra maestra de Wells fue olvidada.


(Su) Luz

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Llevaba tiempo pidiendo que fuese su luz,
y entonces le complací.


Disciplina

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Me dijo que necesito ser “disciplinada”
y yo lo complací…


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